Un COTIF para guardar en la vitrina

Cuando muchos de los aficionados y aficionadas vieron el cartel de participantes de la actual edición del torneo internacional sub-20 de l’Alcúdia, el conocido como Cotif, empezaron a pensar en el especial verano que tendrá lugar en 2018, cuando la excusa del 35 aniversario haga volver por la Ribera a algunas de las mejores selecciones del mundo. Sin embargo, con el paso de las jornadas, el Cotif de este año fue recuperando la confianza y los participantes (una mezcla de los mejores equipos de España y selecciones diversas como Rusia, Mauritania y Marruecos) protagonizaron partidos de mucho nivel. La criba de las semifinales dejó vivos a dos conjuntos valencianos, el Valencia CF y el Levante UD, a los alauís y al Atlético de Madrid, un equipo que volvía por l’Alcúdia tras ser finalista hace dos años. Los blaugranas no presentaron en Els Arcs a su mejor camada de jugadores. En anteriores ediciones llegaron incluso a la final, con futbolistas muy destacados que después han tenido trayectorias muy dignas. Sin embargo, no fueron rival para un conjunto blanquinegro que se metía en una nueva final con mucha autoridad. Si en el partido ante el Santos brilló Kangin Lee con su tanto de falta directa y su conducción del juego, en semifinales aparecieron hombres como Pérez en la medular o Jiménez en ataque. También Badal desde la defensa. Pupilos de muchos mimbres. El Atlético de Madrid lo pasó peor ante un Marruecos que fue de menos a más en el campeonato y que mereció estar en la final. Arengado por una enfervorecida afición que llenó el estadio alcudiano, la selección alauí demostró contar con una buena cantera que empieza a marcar la línea diseñada por una federación que pretende recuperar el esplendor de los años noventa. Otros países han dominado el continente africano con posterioridad, caso de Ghana, Egipto, Nigeria o Costa de Marfil y hoy siguen estando un paso por delante de los marroquíes cuando hay en juego algún pasaporte para el Mundial o alguna eliminatoria de la Copa de África. En el Cotif se ha visto gente como para confiar en la recuperación.  Laafsa Zyad, desde la portería, fue uno de los pilares fundamentales del esquema de Madih Mustapha. Gracias a su excelente rendimiento bajo palos en la fase de grupos, su selección logró clasificarse para las semifinales del torneo. Por su parte, levantó varias ovaciones Bouzaidi Mohamed. El magrebí tiene unas cualidades innatas. Obligado por su delgado cuerpo, renuncia al juego de choque pero impone a sus contrarios una costosa tarea de persecución y no se priva de usar ni uno solo de sus recursos. Su habilidad y su velocidad, unidas a la facilidad para el regate, le permiten crearse peligrosos espacios.

También llegados de África destacaron varios jugadores de Mauritania como Fody, Tanji, Teguedi o  Mahmoud Abdallahi. Los tres primeros crearon un ataque de gran electricidad, mientras Abdallahi corrió hasta la saciedad en la medular para mantener el equilibrio de un conjunto que sigue demostrando excesivo caos táctico. Mauritania siempre aporta grandes jugadores al Cotif como bien saben los ojeadores del Levante UD, que hace unos años se hicieron con dos perlas, entre las que destaca El Hacen, con gran protagonismo en el filial.

En la final la suerte cayó del lado colchonero pero los dos equipos hicieron méritos para adjudicarse el preciado título. Sin que ningún futbolista sobresaliese, se disputó un partido de toma y daca con gran coordinación colectiva. Llegadas en ambos lados y sustos en ambos porteros. Si alguien destacó fue Dos Santos, el portero atlético elegido como el mejor del torneo. El título viajó a Madrid en los penaltis pero el mejor jugador fue Kangin Lee, que empieza a dar razones para la ilusión. Jiménez fue el máximo goleador porque empató con el colchonero Gio pero es más joven. El mejor once del torneo estuvo formado por Dos Santos, Badal, Montero (At. Madrid) y Emerson (Santos); Abdallahi, Bouzaidi, Kangin Lee y Salido (At. Madrid); y Teguedi, Gio y Pablo Jiménez.

Por su parte, el Cotif Femenino vinculó su nombre a Sonia Bermúdez, una futbolista legendaria que fue elegida como la mejor en el apartado individual. Formó parte de un Atlético de Madrid que no se dejó llevar por la derrota de la fase previa ante el Valencia y venció a las che con claridad en la final, con goles para el recuerdo. El primero de Bermúdez y el último de Carla Bautista fueron de los mejores que se vio sobre el tamiz verde. La máxima goleadora del campeonato resultó al final Joyce Magalhaes, del Valencia CF. La nota negativa la puso también el conjunto blanquinegro, que vio como  en la semifinal se lesionaba Natalia Gaitán de gravedad.  La colombiana estará más de seis meses de baja tras romperse el ligamento cruzado anterior de la pierna derecha. Un duro golpe para un conjunto que contaba, y mucho, con las dotes de la americana.

El Cotif volvió a demostrar un gran tirón. Al final la afición llenó el estadio hasta la bandera, hubo miles de seguidores de todo el mundo a través de internet (el torneo se retransmitió por “streaming”) y multiplicó su número de seguidores por las redes sociales, con más de 100.000 ya en  Facebook. Fans de todo el mundo, con especial presencia en el norte de África y toda Sudamérica.

Carles Senso, l’Alcúdia