Ludovic Batelli, entrenador de Marruecos en el COTIF, analiza el progreso del fútbol en el continente de los 1.585 millones de habitantes
J. L. G. Llagües, l’Alcúdia

Ludovic Batelli dirige a Marruecos en el COTIF. Con amplia experiencia bajo arcos en equipos de la liga francesa, se ha forjado en los banquillos de conjuntos de formación de diferentes países. Este año visita l’Alcúdia con el objetivo de desarrollar jugadores: “Hemos venido solamente con jugadores locales para probar su nivel, esa ha sido nuestra apuesta. Hay un programa que se ha puesto en marcha por la Federación desde hace tres o cuatro años y queremos juzgar el nivel de los jugadores locales”, expone. “Desde hace un cierto tiempo hemos utilizado mucho a los jugadores que han evolucionado en Europa y ahora se ha puesto en marcha este programa de desarrollo. Ya está empezando a brindar sus frutos. Después, tenemos los Juegos Mediterráneos y vamos a seguir la misma estrategia. Hay mucha calidad en estos jugadores que han evolucionado en Europa pero también tenemos locales de buen nivel en Marruecos. Y vamos a ver cómo, a partir de un mix de estos dos grupos, podemos constituir el equipo más competitivo posible”, prosigue el preparador galo.
Cuestionado sobre el nivel general de las selecciones de formación en el continente africano, argumenta que el avance “está en la parte norte del Magreb, en Marruecos, a nivel de infraestructura y proyecto. Yo también he estado en Costa de Marfil, por ejemplo, y la verdad es que hay muy buenos perfiles, pero un gran retraso en la formación de entrenadores y jugadores. Es por ello, que Marruecos es, por el momento, la cabeza de león, también a nivel de títulos. También destaca Senegal”.
Batelli tiene claro que no hay otro camino para el fútbol africano que seguir subiendo peldaños a base de trabajo: “Marruecos y el fútbol africano deben continuar trabajando tanto localmente como en el exterior, con jugadores evolucionando en Europa”. Su experiencia en países como Algeria, Túnez o Costa de Marfil lo convierten en un conocedor del fútbol africano, en una voz autorizada para intentar aventurar lo que traerá el futuro: “La próxima Copa del Mundo se hará en tres países: Marruecos, España y Portugal. Queremos tener continuidad, ya que hemos sido campeones del mundo sub-20. Nuestra sexta posición en la clasificación FIFA actual lo prueba”. Añade: “Creo que en unos diez años más o menos habrá otro equipo africano que tendrá posibilidades de llegar de nuevo a las últimas fases de un Mundial como ya ha hecho Marruecos, que pronto veremos en una final. Marruecos, Camerún, Senegal o Costa de Marfil siempre han tenido muy buenos jugadores. Con los programas de desarrollo llegarán los frutos en un plazo de entre cinco y diez años”.

Batelli ha conocido el fútbol en todas sus etapas. Llegó a entrenar a jugadores como Kylian Mbappé y ganar un europeo sub-19 con Francia: “Ahí ya se veía al jugador que vino después. Tenía mucha calidad y mucho talento pero sobre todo mentalmente estaba todo programado en su cabeza para ser un jugador de muy alto nivel. Y no me pasó solo con él. También tuve a Ousmane Dembélé, a Theo Hernández, Adrien Rabiot o Marcus Thuram… todos chicos de muy alto nivel, con una super mentalidad… ahí es donde tienen un plus, porque son grandes competidores que juegan ahora en los mejores clubes”. Quizás, el próximo Mbappé se esté criando actualmente en África. George Whea ganó el balón de oro en 1995, haciendo historia como el primer jugador africano en lograr este hito. Batelli no cree descabellado que algún otro jugador del continente emule ese éxito.


