
Portero
Brahim Hamedy (Mauritania)
El arquero mauritano vuelve a repetir como el mejor de su posición por segundo año consecutivo. Se ha mostrado como un cancerbero seguro, siendo decisivo en la tanda de penaltis que le dio acceso a la final y acumulando paradas de mérito en varios partidos.
Defensas
Jorell Robert (Levante UD)
El 23 del Levante es un central brioso e incansable. Criado en la cantera del Sevilla, ha sido uno de los baluartes de la defensa granota. Contundente en la marca y el corte, también se ha mostrado como un pelotero con desparpajo para subir el balón.
Thiame Samba (Mauritania)
Poderío físico al servicio de la defensa mauritana. Más de un delantero habrá tenido pesadillas con el ‘24’ de Mauritania. De esos centrales pesados, que no te sueltan y te desesperan con el paso de los minutos. No solo es un armario físicamente, sino que su velocidad le hace ser un enigma casi imposible de descifrar para las delanteras rivales.
Hamza Bouhaddi (Marruecos)
El ‘2’ de Marruecos ha sido todo lo que se le puede exigir a un lateral. Un cerrojo en defensa y un puñal cuando el equipo le necesitaba en ataque. Gran parte de la solidez defensiva marroquí no se entiende sin la actuación de Bouhaddi. Un muro infranqueable para los extremos rivales y un arma indetectable en ataque. Un futbolista incansable en el flanco derecho de los Leones del Atlas.
Medios
Santi del Río (Valencia CF)
El 22 del del conjunto “che” es un pelotero de toque, un futbolista dinámico que ha destacado como uno de los canalizadores del ataque de los suyos. Con una estética marcada, se ha mostrado como un futbolista hecho, de aquellos que siempre aportan.
Enrique Mallol (Elche CF)
El conjunto ilicitano este año no pasó de la fase de grupos, pero volvió a mostrarse como un equipo compacto. Mallor -con el 7 a la espalda- fue el mejor de los suyos. Un interior-extremo con colmillo, de esos que no se esconden y que apuestan por el desborde y el juego vertical.
Amadou Ba (Mauritania)
Un todocampista, uno de los pulmones de Mauritania, la selección más física de la edición 2026 del COTIF. Ha sido un sustento en el medio campo de la selección africana y ha protagonizado jugadas de alta exigencia física. Es un pelotero fuertes, de esos que no se esconden a la forma de tocarla.
Yahia Iguiz (Marruecos)
El 10 de Marruecos hace honor al número que porta en la espalda. Es un futbolista de clase, que conecta con sus compañeros y no le pierde nunca la vista al juego. Ha marcado en algún envite y ha destacado por su visión de juego. En la final dio una masterclass ofensiva en los minutos sobre los que estuvo en el campo.
Delanteros
El Hafedh (Mauritania)
El ‘9’ mauritano es sinónimo de peligro. Con tres dianas anotadas en el torneo- una de ellas en la final- ha demostrado tener la portería entre ceja y ceja. Su potencia física y la velocidad que atesora le convierte en el hombre referencia del ataque mauritano y todo un rompecabezas para las defensas rivales. MVP del torneo.
Saad Camara (Mauritania)
El 11 de Mauritania se estrenó por todo lo alto con un doblete haciendo gala de su olfato goleador. Baja a recibir, combina y, cuando menos te lo esperas, te mata a la espalda de la defensa. Determinante en las acciones ofensivas del combinado mauritano y un jugador al que nunca quieres tener enfrente.
Hamza Raji (Marruecos)
El 7 de Marruecos ha sido un quebradero de cabeza para la defensa rival durante todo el torneo. El ataque de los Leones del Atlas aumentaba sus revoluciones cuando el balón pasaba por sus pies. Dueño de la banda izquierda marroquí, destaca por su velocidad y desborde, siendo un jugador que encara permanentemente a su marca. Máximo goleador del torneo con tres dianas y el hombre que brilló en la final con un doblete para llevar a Marruecos a la consecución de su tercer COTIF.
J. L. Llagües / Ángel Rehués


